La prepotencia empresarial en territorio Mapuche

“Los mapuches somos parte del río, de las montañas, tenemos gen (vigilantes, cuidadores) en el volcán, todo eso nos protege. Lo que pasa con las autoridades es que hacen negocios para aprovecharse de nuestros recursos naturales. Aquí se ha explotado el bosque, la madera, luego, sin saber nosotros, nos expropiaron el agua, y primero fue la tierra. El río Txuful Txuful es el patrimonio de aquí”.

EN DEFENSA DEL RÍO SAGRADO

por Arnaldo Pérez Guerra.

Melipeuco se emplaza en la precordillera de la Región de La Araucanía. Sus comunidades llevan años luchando por la defensa del río Txuful Txuful como espacio sagrado y de gran valor patrimonial y turístico, ante la amenaza de las hidroeléctricas. En un llellipun (acción de agradecer, ceremonia) instalaron un aliwen (canelo, sitio sagrado) en la ribera, cerca de la bocatoma de la minicentral Truful Truful que opera en el lugar, pero fue destruido con maquinaria pesada, lo que constituye una grave afrenta al pueblo mapuche y su cultura.

La central de pasada El Rincón, que el empresario Manuel Madrid pretende instalar en el río, disminuirá el caudal del Txuful Txuful en un tramo de 2,5 kilómetros. Tras la Consulta Indígena, la empresa propone trasladar la bocatoma 50 metros aguas abajo, reconociendo que existirá “alteración de la calidad del agua”. 33 son las comunidades que se verán afectadas directamente en el territorio del Llaima.

En la comuna ya se han efectuado intervenciones estatales y privadas que han provocado inconvenientes y divisiones en las comunidades, como el Programa Chile Indígena -ex programa Orígenes-, y con alto nivel de impacto: la central hidroeléctrica de pasada Carén y la Línea de Transmisión que atraviesa todo el territorio.

En el marco de la Consulta Indígena por la central de pasada El Rincón, las comunidades -a petición de las machis de la región y del territorio-, acordaron emplazar un aliwen en el sector Txuful Txuful, donde está la mini central de EnerBosch S.A., con el objetivo de resguardar las plantas medicinales y el cuidado del río.

Con mucha tristeza constataron que maquinaria pesada destruyó su espacio sagrado y aliwen vulnerando sus derechos y atropellado su religiosidad. Denuncian que nadie les informa lo que está pasando, EnerBosch ha estado trabajando en el sitio, no saben si está aumentando el caudal del agua para ampliar la energía o haciendo otros trabajos. No saben si existe alguna conexión entre EnerBosch y el proyecto El Rincón.

INFORME ANTROPOLÓGICO

Cuando instalaron el aliwen, consiguieron los permisos a través del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) y de Carabineros. Por el contrario, declaran, que la mini central de EnerBosch no tuvo ni ha tenido hasta hoy la menor intención de informar o comunicar a las comunidades sobre su proyecto. Ni siquiera tuvieron acceso al proceso de participación ciudadana. Fueron informados cuando estaba en plena construcción. Expresan que mediante esos resquicios las hidroeléctricas invaden sus territorios, sin tener las comunidades instancias adecuadas de información y consulta, como lo establece el Convenio 169 de la OIT.

Wladimir Painemal, antropólogo y académico, a petición de las comunidades elaboró un informe que se presentó al SEA: “Pretenden instalar una central hidroeléctrica de pasada a 200 metros del salto del Txuful Txuful, que tiene un alto valor cultural y espiritual. Inicialmente, la empresa hizo una declaración de impacto ambiental, pero en forma posterior tuvo que presentar un Estudio de Impacto Ambiental (EIA), el cual por ley debe contar con un proceso de consulta indígena, el que fue llevado adelante por el SEA. Ingeniería y Construcción Madrid S.A. se encuentra obligada a responder a las observaciones de las comunidades. El plazo vence en noviembre. Sin embargo, otra empresa: EnerBosch, ha efectuado movimientos de tierra en el lugar. No es posible que en el proceso de evaluación ambiental se desarrollen actividades allí, por cuanto se rompe con la buena fe que deben mostrar la institucionalidad y los privados. Las comunidades hicieron un reclamo formal”, dice.

De lo ocurrido, se informó a la Relatora Especial de Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas, Victoria Tauli-Corpuz. Según Painemal se encuentran en juego son dos formas de ver el desarrollo, “así como dos racionalidades y sistemas de conocimiento en colisión. Es el capital avanzando, comprando los derechos de agua, conciencias, y pasando a llevar un espacio que es reconocido como significativo por distintas instituciones estatales. Demás está decir que las condiciones en las cuales viven las comunidades no son las mejores y de ello se han aprovechado las empresas”, agrega.

Otra hidroeléctrica que opera en el territorio: Carén S.A., ha sido multada en múltiples oportunidades y suspendida por graves incumplimientos. Pero el Ministerio de Energía, consultoras y organismos como el BID siguen generando planes para que las comunidades sean partícipes de estos proyectos: “Sus políticas carecen de pertinencia cultural y al mismo tiempo pasan a llevar su propia legislación. En el caso del Txuful Txuful, es posible encontrar nítidamente el conflicto entre el modelo neoliberal y los derechos de los pueblos indígenas a mantener y preservar su cultura. La instalación de una represa en el río, provocará alteraciones a nivel social, económico, cultural y espiritual, por ser un espacio altamente significativo para las comunidades mapuche del territorio de Llaima”, advierte Painemal.

El informe antropológico complementario: Historia, uso y valor antropológico de espacios naturales significativos en el río Txuful Txuful y los daños culturales asociados a su intervención, indica que, de construirse la central, se producirá una “alteración significativa del río Txuful Txuful en su conjunto, como espacio de alta valor espiritual, el cual incluye el Txayenko Txuful Txuful, el espacio de lawen y el txawünko; pérdida de la biodiversidad asociada a la existencia de plantas medicinales, así como de los conocimientos y creencias asociados a su valor y uso; daños a las actividades socioproductivas asociadas al turismo; daños a las actividades asociativas entre las comunidades, por la desconfianza generada por los diferentes proyectos y negociaciones -del mismo modo, por la dinámica de competencias de recursos-; daños por la pérdida del patrimonio cultural material e inmaterial, en tanto se altera un espacio cultural significativo, usado por especialistas de la medicina mapuche: machi y lawentuchefe; daños a la salud mental de los miembros de las comunidades, el cual genera impactos no contemplados, como angustia, incertidumbre, desesperanza y sufrimiento”.

HABLAN LAS COMUNIDADES

Durante la Consulta Indígena las comunidades plantearon dudas y desacuerdos con las “medidas de mitigación, reparación y compensación” propuestas por la empresa. Señalan, además, que las comunidades afectadas no son solo aquellas consideradas en el criterio legal o las que conforman el Lof mapu del Llaima.

José Relmucao (81 años), lonko de la comunidad Juan Meli, dice: “Los mapuches somos parte del río, de las montañas, tenemos gen (vigilantes, cuidadores) en el volcán, todo eso nos protege. Lo que pasa con las autoridades es que hacen negocios para aprovecharse de nuestros recursos naturales. Aquí se ha explotado el bosque, la madera, luego, sin saber nosotros, nos expropiaron el agua, y primero fue la tierra. El río Txuful Txuful es el patrimonio de aquí”.

Según Painemal, se evidencia el alto valor antropológico que tiene el río en todo su recorrido: “Los espacios reconocidos son: el txayenko (salto), el espacio de lawen (herbolaria medicinal-espiritual) y el txawünko (convergencia de ríos), que se encuentran interrelacionados entre sí, por medio de entidades espirituales denominadas gen”.

Tenemos oposiciones -agrega Relmucao- a que la empresa se apropie del agua, y ellos que se sienten dueños del río lo quieren entubar… Llegan empresas con mucho dinero, en primera instancia hacen trabajos y después se los traspasan a otros, y el campesino mapuche no haya con quién hablar. ¿Qué está pasando? No se sabe. Nunca los políticos dicen qué acuerdos toman, no quieren que sepamos. Nos oponemos a la central que quieren construir cerca del salto del txuful, donde ya sacan un caudal de no sé cuánto… Enancharon la bocatoma, que tiene varios kilómetros, para que más agua entre al tubo… Lo están construyendo. Queremos que pare eso el gobierno, pensamos que Bachelet podía cooperarnos, pero no ha dicho nada. Si nosotros aceptamos no decir nada, y meten el agua por un tubo, ¿cuánta riqueza vamos a perder? Ahí existe flora, fauna, es lugar sagrado para nuestro pueblo, vienen machis de toda la región, vienen a encomendarse al río. Entonces, están invadiéndonos y nos sentimos mal, pero nadie habla por nosotros. Con máquinas destruyeron. Fuimos a Carabineros y dimos cuenta, como no estamos fuera de la ley… Pero, ¿qué va a pasar si no hacen nada? Fuimos al SEA, a Conadi, todos los organismos conocen, se hizo denuncia. Queremos volver a instalar el aliwen y que el txuful siga naturalmente corriendo, como antes, porque ahí está el newen, ¿por qué tendrían que secarlo? Nadie tiene crianza de pudúes, de coipos, naturalmente nacen, es su naturaleza, y queremos que eso esté así, pero no así las empresas, que ni siquiera son chilenas, y vienen a hacer el daño, a jodernos… Es muy poco el valor que siente la autoridad por nosotros. Destruyeron el aliwen porque quisieron, como burla, porque no tenemos peso legal hacen lo que quieren”.

Según Luz María Huenupi, presidenta de la comunidad Juan Meli, en la defensa del territorio agrupan a mapuches y no mapuches: “Se han ido sumando cada vez más personas. Las hidroeléctricas están invadiendo nuestro territorio. Carén -23 MW-, fue construida a la entrada de Melipeuco, en Carén Alto, y no queremos que instalen más. En el proceso de evaluación del SEA trabajamos más de un año en la Consulta Indígena. Nos sirvió mucho para aprender, y hoy con mayor razón defendemos el Txuful Txuful. Nos dimos cuenta de la gran cantidad de recursos en lo espiritual y el lawen, del patrimonio y posibilidades turísticas. Todo el río es sagrado, para nosotros es un altar. Y pretenden llevarse el 80% del agua. Eso es un atentado contra nuestra religiosidad. Tenemos dos aliwen, uno en el salto, y otro donde quieren construir la bocatoma. Convocamos a las comunidades y autoridades tradicionales, y nos reunimos el 4 de diciembre de 2016 a plantar el aliwen. Posteriormente, la maquinaria de la minicentral de EnerBosch, que trabaja ahí sin necesidad de tener permisos ni nada, lo destruyó. Como es una minicentral de 0,9 MW no necesitó pasar por el SEA. Aunque según el proceso de consulta el lugar debiera estar intacto mientras no haya una resolución, removieron tierra, piedras, cortaron árboles… A nuestro aliwen le pasaron las ruedas encima para que no se notara que lo habían cortado. Hasta ahora la empresa y las autoridades no han dado ninguna respuesta”.

A pesar de lo ocurrido, la machi decidió hacer una rogativa. Cuando llegaron al sitio, encontraron otro canelo en el mismo lugar. “Es un doble atropello, eso es burlarse de nuestra religiosidad. Estamos esperando que la Conadi y el SEA, entre otros organismos, se pronuncien. Por lo que entendemos, EnerBosch y el empresario Madrid no tienen vínculos, ¿pero, será así? Aquí hay delitos, ilegalidades, sobre todo el que hayan cortado árboles y destruido nuestro aliwen. ¿Nadie fiscaliza ni dice nada? Los empresarios no son respetuosos, solo velan por sus ganancias, y las autoridades políticas, incluido el alcalde de Melipeuco que es UDI, están al tanto, pero no han hecho nada a favor de proteger el Txuful Txuful”.

El salto del Txuful Txuful fue reconocido como espacio natural significativo por parte del Consejo Nacional de Cultura y las Artes, y fue incluido en el Catastro y Caracterización de Sitios de Significación Sociocultural del Patrimonio Cultural Indígena en la comuna de Melipeuco (2015). Alterar el lugar desconocería el valor antropológico y la calidad de patrimonio cultural que tiene el río y todos sus espacios significativos asociados.

Gonzalo Melillan -dirigente de la comunidad-, explica: “La central de Manuel Madrid va a destruir casi toda la ribera del río. Madrid dice que habrá trabajo para la gente y energía para el país, pero en realidad, para nosotros, es un tremendo daño el que producirá. Destruirá todo el lawen, y va a ocupar el agua que para nosotros es sanadora, es agua pura que no está intervenida. El río nace en el volcán Llaima. Ya hay en el río una central de 0,9 MW que pasó ‘colada’. No se le informó a nadie e intervino el lugar. La que quieren instalar ahora -El Rincón-, es de mucha mayor capacidad. Va a ocupar más agua y provocará mayor impacto. Aunque en el lugar no se pueden hacer trabajos, desviaron el camino, movieron tierra, y arrasaron el aliwen. Se supone que Conaf evaluará los daños, porque además talaron árboles nativos. El sector está a tres kilómetros de la ciudad de Melipeuco, camino al Parque Nacional Conguillio. Más hidroeléctricas no significan beneficios para la comuna. Hasta ahora, acá no ha quedado nada. Es negocio para algunos no más. Madrid solicitó hace años los derechos de agua de la mayor parte de los ríos de la región. Desde el año 2011 estamos oponiéndonos al proyecto”.

Ingeniería y Construcción Madrid S.A. se adjudicó los derechos de agua en un remate realizado por la Dirección General de Aguas el 21 de diciembre de 2009. La central El Rincón, que mayoritariamente se ubicará en el Fundo El Rincón, proyecta captar y restituir las aguas desde el río, mientras la bocatoma se construirá a 200 metros del salto del Txuful Txuful. El acueducto propuesto se ubicará en toda su extensión paralelo al trazado de la ya existente central Truful Truful, captando agua a 50 metros de la bocatoma. Para Benjamín Oñate, ex concejal democratacristiano entre 2012 y 2016, hoy profesor de la escuela municipal de Melipeuco, “existe un problema importante en la comuna, la situación de las empresas que ven nuestro territorio como espacios propicios para hacer grandes inversiones, y lo que sentimos los mapuches es que de alguna manera vienen a atropellar nuestra cultura con sus proyectos y prepotencia. Hoy quieren construir la central El Rincón, y las comunidades se organizan nuevamente para la defensa del territorio, porque ya han instalado centrales que nos han perjudicado tremendamente. La construcción de El Rincón vulnerará nuestros derechos. El Txuful Txuful es un espacio sagrado de tremenda significación y prácticamente secarán el río. ¿Creerán que eso no nos perjudica? En noviembre darán a conocer si el Estado aprueba o no su construcción. Creemos que no debería construirse. Presentamos al SEA un informe antropológico que interpretó el sentir mapuche, y todo lo que significa el agua, el salto y la cuenca hidrográfica. Esperamos y apelamos a que las autoridades competentes tomen en cuenta lo que hemos hecho por la defensa de nuestro territorio. El Txuful Txuful y toda nuestro comuna debiera ser un polo de desarrollo para el turismo sustentable, protegiendo y preservando nuestro patrimonio”.

ARNALDO PEREZ GUERRA.

En Melipeuco.

(*) Una versión resumida de este reportaje fue publicado por revista Punto Final Nº 889, del 24 de noviembre al 7 de diciembre de 2017. Con el titulo “Chile: Oposición mapuche a las hidroeléctricas. EN DEFENSA DEL RÍO SAGRADO”

 

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