Rapa Nui exige al Estado la devolución de sus tierras ocupadas por el hotel Hanga Roa

Un conflicto de larga data se viene dando en las tierras de la Isla Rapa Nui, que tiene como protagonistas al Estado de Chile, intereses foráneos y a los herederos ancestrales. Durante el año 2010, un sector significativo de la población originaria, emprendió un activo proceso de reivindicaciones territoriales en torno a tierras fiscales, dependencias públicas y propiedades privadas, destacando entre estas últimas una toma pacífica del Hotel Hanga Roa en 2010.

“Los terrenos que actualmente ocupa el Hotel Hanga Roa, fueron cedidos a CORFO en 1969 por Verónica Hito, a cambio de la construcción de una casa de subsidio (en una época en la cual había pocas casas de material sólido en la isla) con el compromiso de que cuando ella falleciera las tierras fuesen devueltas a la familia. Sin embargo, en 1979 la CORFO vendió no sólo el edificio del hotel, sino que también el terreno a un particular: Hugo Salas, contraviniendo con ello la ley 16.441 o ley Pascua. Es decir, el origen de esa única “propiedad privada” en la isla es ilegal” (1).

Sin embargo, como respuesta a este proceso reivindicativo, el Estado chileno llevó a cabo durante los meses de noviembre y diciembre del año 2010 una serie de violentos desalojos en contra de la toma que llevaba adelante el clan “Hito” en el Hotel Hanga Roa, así como también de la ocupación pacífica que impulsaba el “Parlamento Rapanui” de la Plaza de la Gobernación. El resultado del violento actuar de Carabineros, quien trasladó a la isla un contingente de centenares de miembros de las Fuerzas Especiales, carros blindados y perros policiales, fueron decenas de heridos, muchos de ellos con perdigones en la cara. Dentro de estos últimos, existieron incluso algunos casos de perdida inminente de visión, producto del uso de balines en el rostro.

Lejos de un “enfrentamiento” como señalaron los medios, el gobierno y la policía llevaron a cabo una brutal represión y golpiza (incluso con disparos al aire) en contra de la población, circulando desde ese momento una serie de fotografías de los heridos por amplios medios nacionales e internacionales. Paralelamente a lo anterior, el gobierno de Piñera emprendió una inmediata campaña de criminalización en contra de los rapanui, señalando la presencia en manos de los isleños de bombas molotov y artefactos explosivos. Más aún, el en ese entonces ministro del interior Rodrigo Hinzpeter, señaló que cualquier violación a la “legalidad” sería respondida con fuerza, reafirmando la política represiva del gobierno. La ocupación pacífica del Hotel culminó el 6 de febrero de 2011, en un desalojo que careció de toda “legalidad” y que fue apoyado logísticamente por los Schiess, la familia propietaria del Hotel.

Es importante recalcar que el estallido del conflicto rapanui del año 2010, lejos de deberse a una situación provocada por meras motivaciones personales o a la acción de grupos de interés particulares, remite a la propia evolución histórica del movimiento reivindicativo rapanui en las últimas décadas.

La ocupación, recuperación de tierras y el tema de la propiedad de la misma son temas de especial relevancia para la comunidad rapanui, y que están en la base de todos los acuerdos y desacuerdos con los gobiernos de Chile. Retomar las tierras para los rapanui no es sólo volver a posicionarse en una porción de tierra que les pertenecía. Se trata de revitalizar el kaiŋa, concepto que alude al territorio ocupado por un clan y al vientre materno. Rapa Nui, como cultura, yergue sus cimientos en base a la revitalización constante del pasado y demarca sus fronteras a través de distintos límites socio-culturales. Uno de estos es la importancia respecto a la ascendencia, a conocer el origen, el clan al que se pertenece, y por ende el territorio. La territorialidad es así una parte primordial dentro de la identidad de cada familia. La propiedad de la tierra entonces no tiene sólo relevancia como un bien económico, más allá de que también lo sea, es el lugar desde donde se proviene. En este sentido, la declaración de la ONU sobre los derechos indígenas en su artículo 26.2 remarca expresamente el derecho a la propiedad indígena basado en la propiedad ancestral sobre sus tierras, territorios y recursos. Lo mismo hace el Convenio N°169 de la OIT, ratificado por nuestro país, que establece claramente que el concepto de tierra comprende la totalidad del hábitat que una comunidad o pueblo emplea y cuida, incluyendo la tierra poseída sin título de propiedad y de uso colectivo o individual (artículo 13 N°2)”. (1)

Hoy el Clan Hitorangi (Hito) nuevamente se instaló a protestar frente al Hotel Hanga Roa, haciendo uso del legítimo derecho de las comunidades originarias al reclamo de lo que es suyo. Es primordial que el Estado garantice esos derechos, respetando los acuerdos internacionales a los cuales se que ha suscrito.

Otras de las reclamaciones por parte de organizaciones sociales y políticas rapanui, es la posibilidad de un juicio internacional en contra del Estado chileno y a la demanda de independencia para la isla. En los hechos, podemos decir que este ha sido el conflicto más agudo que se ha producido entre los rapanui y el Estado chileno desde la última rebelión isleña en los años 60’s.

(1)Colegio de Arqueólogos de Chile 2010

El conflicto étnico-territorial en Isla de Pascua

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