Podemos gobernarnos a nosotros mismos

El mensaje central es que hay otra política que no es la que conocemos, que no es la de los partidos políticos, que no es la del Estado y sus instituciones, sino que parte de la capacidad de la gente común para organizarnos

prensaopal en 28 febrero, 2018
Este pasado diciembre el Cideci / Universidad de la Tierra Chiapas publicó el libro Podemos gobernarnos nosotros mismos: La autonomía, una política sin el Estado, de Jerôme Baschet, que explora la posibilidad de la autonomía y el autogobierno en tiempos de la barbarie ejercida por el sistema capitalista en todos los sentidos de la vida.

(Descarga y/o lee el libro aquí.)

Entrevistamos a Jerôme Baschet, quien nos habla sobre el sentido del libro y su relación con la iniciativa del Concejo Indígena de Gobierno (CIG).

Estamos aquí con Jerôme Baschet, platicando sobre el libro Podemos gobernarnos nosotros mismos: La autonomía, una política sin el Estado, que acaba de salir en publicación del Cideci/UniTierra, aquí en Chiapas. Jerôme, tú planteas básicamente dos preguntas en este libro: ¿qué puede ser la política de la autonomía? y ¿qué opciones tenemos frente a la devastación capitalista? ¿Por qué estas dos preguntas, y qué tienen que ver una con la otra?

JB: Bueno, las dos nos llevan a la idea de la autonomía, que es la propuesta de los pueblos indígenas, del CNI y del Concejo Indígena de Gobierno. Y bueno, partiendo quizás del título, “Podemos gobernarnos a nosotros mismos”, es una lección que la maestra de la escuelita zapatista Eloísa nos dejó en ocasión de esta escuelita zapatista en 2013, y pues es como un resumen de esa otra política que no se centra en el Estado. El mensaje central es que hay otra política que no es la que conocemos, que no es la de los partidos políticos, que no es la del Estado y sus instituciones, sino que parte de la capacidad de la gente común para organizarnos, tomar las decisiones y finalmente gobernarnos, y de hacerlo sin las instituciones del Estado o afuera de ellas. En parte es un sueño, porque claro, nosotros sobre todo en los medios urbanos se ve muy difícil, pero sí es posible, y muchos pueblos indígenas, en los territorios rebeldes zapatistas en Chiapas pero también en otras regiones como Michoacán, Guerrero, Oaxaca, están demostrando que sí lo pueden hacer, con sus propias formas de organización, su propio sistema político, con sus cargos y los diferentes niveles de gobierno, en el caso de la autonomía zapatista, y eso es una experiencia, un experimento político, que además de ofrecernos un camino para resolver los problemas dramáticos que enfrentamos en el país y en el mundo, también es una aportación a la reflexión sobre qué es o qué podría ser la política, que merecería mucho más atención de toda la gente que se interesa en hacer que el mundo sea menos dramático y caótico de lo que es, y también al nivel de la reflexión de las ciencias políticas tendría que ser un objeto de reflexión absolutamente central.

Entonces, el libro en concreto, para analizar eso, lo hace a partir de la situación de la autonomía en los territorios zapatistas, que es una de las experiencias de autonomía más elaboradas en México y a nivel mundial. Entonces allí se describe un poco las lecciones que nos dieron los zapatistas por ejemplo en ocasión de la escuelita zapatista, donde tuvieron el cuidado de revisar material y transmitirnos ese experimento que está en curso desde 1994 y de manera más profunda y articulara desde la creación de las Juntas de Buen Gobierno en 2003. Entonces allí tenemos todo un sistema político con sus tres niveles de las comunidades, los municipios autónomos y las zonas, organizados bajo la autoridad de las cinco Juntas de Buen Gobierno. Y en cada nivel tenemos las autoridades que la gente elige, y las asambleas comunitarias, de municipio y de zona. Tenemos allí una organización política que no tiene ninguna relación con la del Estado, en un territorio bastante amplio, y que sigue avanzando desde hace casi 25 años, y que logra hacer funcionar sus instancias de gobierno, sus formas de justicia, también diferentes a las de las instituciones constitucionales, su educación autónoma, su salud autónoma, y también la forma de organizar la producción por medio de cooperativas y formas de trabajo colectivo. Entonces, básicamente otra política, que permite tener formas no estatales de gobierno. Pero además la autonomía es más que eso. No es sólo esa dimensión política, sino que abarca la manera en que la gente logra mantener y fortalecer sus formas de vida. Porque la pregunta fundamental es: cómo queremos vivir. Y todo eso, en los territorios zapatistas, está muy basado en la organización comunitaria, en la defensa de esas formas de organización, de sus tierras, sus territorios, sus fiestas, sus rituales, su cultura, su cosmovisión, y también de revitalizarla en permanencia, por ejemplo transformando las relaciones de género, para dar un espacio y una participación a las mujeres de lo que es tradicionalmente. Entonces, la cosa más fundamental de la autonomía es defender y fortalecer estas formas de vida autodeterminadas.

Sí, me pareció muy interesante que tú defines la autonomía como la combinación de dos aspectos. No es sólo una forma de política no estatal, sino que eso tiene que venir junto con un impulso colectivo de emancipación, de otras formas de vida, en contrapunto a esto que tenemos. Y esto que tenemos, parece que es lo único natural y lo obvio y lo único que existe. Haces un análisis muy interesante de las formas del despojo capitalista, lo que los zapatistas describen como la tormenta que está aquí. Háblanos un poco de eso, porque me parece que esa es la base para entender el porqué de la urgencia del autogobierno.

Bueno, los zapatistas, el EZLN organizó un seminario internacional en 2015, que se llamó El pensamiento crítico frente a la hidra capitalista, y es allí donde insistieron en esa imagen, no sólo de la hidra capitalista todopoderosa, que está invadiendo y comiéndose todo en el mundo, pero también esa hidra es la tormenta, es un desastre que está avanzando y que significa devastación del medio ambiente, crisis en todos los niveles –económicos, políticos, sociales, humanos, éticos–. Entonces ese es el avance de la dominación capitalista, pero también de cierta manera de lo que definieron como la crisis estructural del capitalismo. La hidra en sí misma tiene esas dificultades para lograr reproducirse, y sólo lo puede hacer provocando más y más destrucción. Los zapatistas nos avisan que lo que viene es eso, y que va a ser peor. Entonces, ¿cómo reaccionar frente a esto? Y bueno, la única opción sería la autonomía; no podemos pensar que vamos a encontrar alguna protección al lado del Estado, porque el Estado es parte del problema. Si es así, la única opción frente a eso es tratar de construir espacios propios donde se construye otra realidad y se trata de defenderla, y finalmente sería la única opción para mantener una vida digna para los hombres y mujeres y también los seres no humanos que habitan el planeta Tierra.

La mayoría de los textos que componen este libro los escribiste antes de la iniciativa del Concejo Indígena de Gobierno. ¿Cómo encaja esta iniciativa del CIG con lo que planteas?

Pues los mismos concejales y conecejalas y la vocera del CIG en muchas ocasiones han dicho que el llamado es a organizarse, y eso se entiende que es organizarse fuera de las instituciones del Estado, fuera de los partidos, a partir de la gente. En ese sentido volvemos a lo que decíamos al inicio, que ese sería el mensaje central de la autonomía: otra política que se construye desde la gente misma, desde su capacidad de organizarse. Pero también dijeron en varias ocasiones que el llamado del CIG es a gobernarnos nosotros mismos, que es exactamente lo que decía la maestra Eloísa de la escuelita zapatista. Y nos sorprende mucho, porque es el mismo mensaje, el mismo llamado, primero a mirar la situación de los pueblos indígenas, en todos los agravios que están enfrentando, en términos de despojo de sus tierras y territorios, sus culturas, pero también en sus propuestas, y una dimensión muy central de esas propuestas es precisamente su capacidad de autogobernarnse y de proponer formas políticas que van en ese sentido de la autonomía, tanto los zapatistas como los pueblos en otras regiones del país. Y bueno, tratar de impulsarlo, de ver en qué medida eso puede verse como una opción en medio del desastre. Hacer ver a la gente que eso existe, que eso es posible y, a partir de allí, reflexionar cómo eso podría ser una lección de la cual se va a sacar algunas consecuencias prácticas en otras partes, no sólo en el campo sino también en las ciudades y las partes no indígenas del país.

Y justamente esa es una de las cuestiones que el CIG ha estado repitiendo una y otra vez, que esto no es solamente un impulso de un autogobierno indígena, sino un impulso para todo mundo en el país. Y empezamos diciendo que eso se ve más difícil en las ciudades, pero en tu libro también haces un paralelo con otras experiencias de autogobierno en el mundo, en particular los kurdos, que es una experiencia también urbana. ¿Cómo ves esta posibilidad, en el momento en que nuestro país se está derrumbando, a nivel nacional, más allá de los pueblos indígenas?

Bueno, diríamos que la experiencia de Chiapas y la de Kurdistán son dos de las experiencias más amplias que van por ese camino de la autonomía. Y en Kurdistán son millones de personas, con ciudades importantes, grandes, como Kobané, que se ha hablado mucho, Afrín, que ahora está bajo los bombardeos del ejército turco, y en donde esas formas de organización autonómica se están dando en ciudades. Claro, allí donde se ha mantenido la organización comunitaria, como en el campo, es más fácil. Pero tampoco es así de fácil, lo que se hizo en los territorios zapatistas costó muchísimo y sigue costando muchos esfuerzos hacerlo y mantenerlo. Entonces no hay imposibilidad de hacerlo en la ciudad, la cuestión es llegar a organizarse colectivamente, y también tener la fuerza colectiva de sostener y defender una organización de ese tipo. Pero primero hay que dar la posibilidad a más gente de mirar ese tipo de experiencia, de saber que existe, de saber que funciona, y de saber que también nos permite protegernos de la barbarie y de la tormenta que vemos en todas partes.

Claro, para que pueda haber un cambio como este, de autogobierno, se necesita como primer paso, como dices, un cambio en la mentalidad que nos permita percibir que existen esas alternativas. Invitamos a los que nos escuchan a que visiten el sitio de Radio Zapatista (www.radiozapatista.org), donde está el libro disponible para descargar, porque sienta un fundamento para quienes todavía se les dificulta pensar fuera del Estado, en el momento que estamos viviendo en este país y en el mundo. Te agradecemos muchísimo, Jerôme.

Audio Entrevista

Publicado por Radio Zapatista

 

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Escrito por prensaopal

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