Chile

Ollas comunes: resistencia popular a un gobierno fallido

Le ha tocado al pueblo  hacerse cargo -como siempre- de las malas decisiones y la falta de respuesta a las demandas sociales por parte del desgobierno en Chile

Historia de las ollas comunes

Es recurrente escuchar que las ollas comunes son un símbolo de la pobreza, pero ¿Qué factores llevaron a que aparecieran? ¿Por qué son tan necesarias? 

Las ollas comunes siempre se ven llegar al paso de las crisis económicas, crisis sanitarias, terremotos,etc. pero también es clave dejar en claro que una vez que se instalan en nuestra sociedad no desaparecen, muchas han durado hasta en los periodos de crecimiento económico y “riqueza”. 

Podríamos remontar la tradición de las ollas populares -como hoy las conocemos- hasta los períodos de 1960, con la crisis económica y el comienzo de las dictaduras. Estos años marcados por la implementación del modelo neoliberal, gestaron las bases para que las personas comenzarán a movilizarse, creando cooperativas de vivienda, organizaciones de DDHH, organizaciones sindicales y estudiantiles además de  las ollas comunes, estas acciones tuvieron un papel trascendental en la movilización de la sociedad contra el régimen dictatorial del momento.  

Desde la comuna de La Granja en la sur del Santiago…
En Población Yungay. Sólo el pueblo ayuda al pueblo.
Ejemplos de amor, dignidad y organización popular en Chile.

Las ollas en este periodo cumplian un rol de doble función. La primera función se relaciona con la necesidad de subsistencia, romper con la barrera del hambre. La segunda se relaciona con crear un espacio de denuncia. Cuando el Estado, que debería haberse hecho cargo de garantizar los derechos, hizo caso omiso frente a las necesidades de la población, el pueblo se levantó para suplir tal irresponsabilidad de las autoridades.

De este modo, la ollas populares generaban espacios de discusión y libertad, donde se aspiraba a la permanencia de las relaciones y por tanto de las redes entabladas en estos sitios. Eran locales de discusión y denuncia y más que nada de unión y apoyo del pueblo.

Alrededor de los 70s, en estos espacios de organización colectiva, la participación de las mujeres fue fundamental, ya que, utilizaron las ollas comunes como herramienta para la resistencia y la lucha en contra un régimen que solo dejaba miseria y muerte. Así, en las ollas populares las mujeres reivindicaban su espacio en el proceso de movilización social y en el de creación de teoría.  

Desde la comuna de La Florida. Población Los Navios, zona sur del Santiago…
Sólo el pueblo ayuda al pueblo.

¿Su rol a cambiado?

Actualmente las ollas populares han resurgido, ya que, nos encontramos en una coyuntura desfavorable, donde nos azota tanto la crisis económica como las acciones de los imperialistas para salvar el sistema económico actual, las  mismas pueden encontrarse en diversos países como Perú, Uruguay, Paraguay, Chile, Ecuador, Brasil, etc.

El rol que cumplen hoy las ollas populares es fundamental, fomentan espacios  de participación y organización. Estas no van dirigidas únicamente a las personas más vulnerables o a las marginalizadas, como pueden ser personas que viven en las calles.En este momento las ollas comunitarias se transformaron en un espacio de ayuda al otro, abriendo el abanico y enfrentándose a diferentes realidades, ya que en el actual contexto donde el salario baja junto con el poder real de compra, donde el desempleo sube a niveles exorbitantes, este tipo de prácticas se dirige a responder a todos estos problemas. 

Olla comun itinerante stgo centro.
Sólo el pueblo, ayuda al pueblo.

Las ollas populares se dirigen a la población en general, le ha tocado al pueblo  hacerse cargo -como siempre- de las malas decisiones y la falta de respuesta a las demandas sociales por parte del desgobierno en Chile y como en otros países. 

Las ollas comunitarias son un claro ejemplo de cómo podemos generar lugares de participación social, levantar demandas y organizarnos para darles respuestas, promover cambios y generar un verdadero peso político y social. 

De todas formas, no hay que romantizar la creación de estos espacios, ya que surgen a partir de la necesidad, de la carencia, debemos apostar a que se generen estos espacios de solidaridad pero no a que permanezcan en el tiempo, lo que si debe permanecer son las relaciones que se entablan en los mismos.

Si en la dictadura se utilizaban estos espacios para organizarse y promulgar la lucha, ¿que nos impide hoy de hacer lo mismo ? ¿que nos impide de formar espacios de discusión, donde podamos organizarnos para salir bajo un mismo ideario? ¿que nos impide oponernos a este sistema estando informados y compartiendo una misma visión del futuro?

No caigamos en que estos tiempos difíciles van a superarse luego de terminada la pandemia, porque eso no pasará, seguimos viviendo bajo un sistema que nos reprime y mata sin pena ninguna, en el cual se beneficia al que tiene mucho y se oprime al que nada tiene.

Lo que no resuelve el gobierno, lo resuelve la solidaridad obrera y popular. Así ha sido y seguirá siendo, solo el pueblo salva a el pueblo. 

Texto publicado en Primera Linea revolucionaria Chile

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