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La ley del más fuerte

Gloria Clavero nos recuerda una ley intemporal: la del más fuerte. También llamada la ley de la jungla. Las sociedades de la presente época están organizadas en torno a esa ley... No hay que olvidarlo. Todo el cuerpo jurídico, incluyendo la Constitución, tiene como zócalo la ley del más fuerte...

En el mundo Capitalista, la fuerza para dominar la voluntad de la mayoría de la gente, y someterla a los caprichos de la minoría, siempre ha sido, y es, prerrogativa del Poder Económico…

En Chile, desde 1980 en adelante, la Economía del Capital, está dirigida y orquestada por los economistas de Chile/Chicago, quienes, con su doctrina Neoliberal, han convertido la Política y la Ley en sustentos constitutivos (viene de constitución…) del Poder de las Finanzas…

Bajo este alero, surgió la Carta Magna, nacida durante la Dictadura Criminal del milico Pinochet. Este legado del Totalitarismo, producto del Golpe de Estado de 1973, conformó la Constitución chilena que hasta hoy rige las vidas de las gentes populares de Chile. Esta huella del absolutismo dictatorial, fue reconocida por los gobiernos de distintos signos, que participaron en la llamada Transición a la Democracia. Dicha constitución, ha sido “reformada” más de 50 veces, según la conveniente oportunidad política, para los gobiernos y los parlamentarios de turno tanto de las derechas como los concertacionistas.

A ambas fuerzas (sic) les ha servido para sus intereses, tanto así que, en noviembre de 2019, se unieron sin reservas con el fin de conseguir permanecer en el Poder Político, siempre guardándole las espaldas a los Dueños de Chile.

Es lo que tiene la arrogancia de algunos representantes de la ciudadanía, en el Congreso, en el Senado… y en el Tribunal Constitucional, que están convencidos de sus criterios para gobernar y decidir sin escuchar la voz de la calle.

Por cierto, este tribunal que ha jugado hasta hoy su papel de tercera cámara, ahora, al parecer (?), intenta desmarcarse de la estupidez política, quizás por cierto pudor que va más allá de la interpretación de la ley, siempre rígida, desleal al pueblo y siempre servidora del Poder de los Poderosos.

¿Será posible que los ministros del TC estén empezando a entender que la ley sin justicia, concebida igual para toda la población, no puede conformar Derecho Universal?… A menos, claro está, que sea el derecho otorgado por la fuerza de una ley pactada en las cloacas del Poder Político, al 10% de la población, dueña de la riqueza de este país…

Un derecho impuesto, conseguido sin problemas, gracias al cautiverio económico de las consciencias de quienes gobiernan, legislan y aplican las leyes en la República de Chile…

Estos personajes de la política partidaria se encumbran de tal manera que desde esa, su “altura de miras”, observan al pueblo llano por encima del hombro, concibiéndolo como una masa que necesita más fuerza que razonamiento para “obedecer” la voz del amo…

La injusta y desequilibrada Constitución de 1980, resguardada por el Tribunal Constitucional, defendida por las Fuerzas del Orden y plasmada en el Escudo nacional, que reza desde 1818 “Por la Razón o la Fuerza”, ha sido hasta ahora la realidad de un país cuyos mandatarios proclaman como un “Estado de Derecho”… La razón, por supuesto, siempre la llevan los que fabrican las leyes a la medida del amo que les mantiene en sus sillas, sin escuchar ni verificar las medidas de las necesidades del pueblo que sostiene las arcas fiscales con la plusvalía de su trabajo, un pueblo que paga impuestos que sobrepasan sus precarios salarios, que vive, convive y soporta las injusticias… Sin embargo, lo que es peor pero para los Poderosos, es que su estúpida arrogancia no les ha permitido medir las consecuencias de su ambición…

La ley del más fuerte, en Chile, es el brazo político del Poder Económico que cuenta con las dos derechas, su ejército de esbirros y sicarios. Partidos políticos en los que da lo mismo declararse “social demócrata de derecha” que «socialista de centro». Gentuzas en las que nadie del pueblo confía. Hace tiempo que ya ni siquiera entre ellos existe la confianza necesaria para construir un país justo, equilibrado y democrático…

El pueblo llano de Chile sabe, y lo sabe muy bien, que sin presión social nada cambiará en esta tierra del Fin del Mundo… todo lo que está sucediendo ahora, para escándalo de los dueños de la plata y de los moralistas que se golpean el pecho, va mucho más allá de lo que intentan vendernos los políticos como si fuera su propio logro…

¿Quien le dobla la cerviz a la arrogancia? ¿Quién es el más fuerte entonces?

Por Gloria Clavero Aranda. Quillota. Enviado por diario electrónico POLITIKA.

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