Chile

“Anticomunismo”

No hay que ser experto en encuestas para percatarse que, a pesar de la furibunda campaña anticomunista, el candidato con mayor apoyo popular es, precisamente, el del PC. El problema, es que para gobernar se requiere de mayorías.

A mediados de los años 30, la Juventud del Partido Conservador, encabezada por Tomic, Frei Montalva, Bernardo Leighton, entre otros, comenzó a organizarse y tomar sus propias líneas políticas. Proclamaban un fuerte compromiso social basado en las Encíclicas papales, y, ante la irrupción de otros movimientos politicos:

“Decidieron combatir el fuego con el fuego… Por ello la Falange introdujo los arreos militares en su estructrura organizativa. La militarizada Falange tenía tres enemigos: Los Comunistas, que ponían en peligro “La Patria, La Familia y la Propiedad”; Los Nazis, porque La Falange no desea para Chile un régimen que es una copia servil de un gobierno extranjero; y Los Socialistas, un partido que, según Lircay (el periódico del movimiento), no tenía otro interés y ningún otro programa que su propio bolsillo.”

(Fuente: George Grayson; “El Partido Demócrata Cristiano Chileno”1968)

Con el correr de los años, este grupo compacto y con sentido mesiánico se conformó en un partido, la Democracia Cristiana y su principal liderazgo recaía en la figura de Frei. En el convulsionado período de la Guerra Fría, la DC se definió como una alternativa tanto del comunismo como del capitalismo exacerbado, sin embargo, los orígenes de sus dirigentes delataban su afinidad hacia los partidos de derecha y su temor hacia cualquier atisbo de rebeldía popular con tintes marxistas. Su idea era extender sus bases y arrebatarle la influencia de los partidos de izquierda en los sectores populares. Frei se convirtió en un modelo de líder del Tercer Mundo y EEUU se esforzó por apoyarlo logística y monetariamente con tal de frenar la llegada de Allende y su coalición. La derecha también lo apoyó en como el mal menor, y así en 1964 obtuvo un holgado triunfo de 56%.

Para 1970, la DC se convirtió junto al PN en la oposición a la Unidad Popular. Y aunque dicho gobierno era de coalición, y los comunistas fueron quienes tuvieron la conducta más mesurada comparados con el PS y el MAPU, nuevamente se enarboló el miedo al Comunismo. Encabezado por Patricio Aylwin, y con el visto bueno de Frei, la DC fue implacable con Allende:

“La declaración pública de la Junta Nacional aseguró que el gobierno acentuaba cada vez más sus tendencias totalitarias en su pretención de imponer la “tiranía comunista” disfrazada de dictadura del proletariado.”.

(Fuente: Mario Amorós; “La Trama Civil contra la Unidad Popular”2020)

Luego del golpe de Estado, Aylwin justificó la violencia de las FFAA porque había que acabar con la posible dictadura comunista:

“La UP se estaba preparando para una toma total del poder por los comunistas por la vía armada con una revolución sangrienta en que habrían descabezado a todos los mandos de las FFAA y a todos los dirigentes de los partidos democráticos.”

(Fuente: Mario Amorós; “La Trama Civil contra la Unidad Popular”2020)

Pese a todo ese temor y desprecio hacia el PC, los comunistas votaron por todos los presidentes de la Concertación (incluyendo a Aylwin), y actuaron lealmente en el gobierno de Michelle Bachelet. Además, fueron el partido más perseguido y exterminado durante la dictadura, misma dictadura que justificó y avaló Patricio Aylwin , junto a buena parte de los dirigentes de su partido.

Por estos días, se vuelve a revivir ese temor y desprecio: Fuad Chahín, ha expresado en todos los medios que la DC no está disponible para ninguna alianza con los comunistas. Esa molestia ya había quedado en evidencia durante la Nueva Mayoria, donde ambos partidos tuvieron que cohabitar, y donde Ignacio Walker, el entonces presidente de la DC, fustigaba constantemente a sus socios de alianza. El último episodio de esta escalada anticomunista es la negativa de realizar primarias amplias entre todos los candidatos presidenciales de la oposición. El Partido Por la Democracia (PPD) optó por una primaria solo con las fuerzas de la ex Concertación, excluyendo a Jiles, Boric y Jadue, aunque la medida es para evitar competir con el candidato del PC. Las declaraciones de Heraldo Muñoz y Francisco Vidal suelen destilar temor y desprecio hacia el PC, quizás la biografía de los personajes explique sus palabras: Vidal es ex cadete de la Escuela Militar, fue miembro del Partido Nacional y opositor de la Unidad Popular, y extrañamente, a fines de los años 80 terminó militando en un partido instrumental de centroizquierda, partido que nunca se definió mucho ideológicamente, y por eso ha acogido de buena gana el modelo neoliberal.

Quizás las definiciones que están tomando las directivas de Unidad Constituyente (Ex Concertación) sólo ratifica que las fuerzas políticas están volviendo a organizarse tal como lo hicieron históricamente, en Tres Tercios: Izquierda (PC, Frente Amplio, otros); Centroderecha (DC, PPD, parte del Partido Socialista, PS), Derecha (RN, UDI, Evópoli, PR). Además, no hay que ser experto en encuestas para percatarse que, a pesar de la furibunda campaña anticomunista, el candidato con mayor apoyo popular es, precisamente, el del PC. El problema, es que para gobernar se requiere de mayorías, y ojalá de una mayoría que actúe lealmente. La interrogante es: ¿podrán estos partidos anticomunistas estar a la altura y comportarse de esa forma ante un eventual presidente con militancia comunista?

Por Cristián Martínez Arriagada, Cientista Político

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