Chile

Jueza australiana decidió la extradición a Chile de ex agente de la DINA

Una jueza de la Corte Federal de Australia ha rechazado la apelación de Rivas contra su extradición a Chile, donde es acusada de la desaparición de siete personas durante la década de 1970.

Adriana Rivas, pidió ser juzgada como ex militar por un tribunal militar australiano, pero la jueza dijo que las torturas, secuestros, asesinatos y desapariciones son delitos civiles en este caso, por lo tanto no se aplica en la ley australiana y la jueza decidió que la ex agente de la DINA sea extraditada a Chile lo más pronto posible para que enfrente a la justicia chilena por sus crímenes.

La exagente de Pinochet, Adriana Rivas, está a un paso más cerca de enfrentar la justicia de Chile.

La jueza Wendy Abraham de la Corte Federal de Nueva Gales del Sur rechazó el jueves la apelación por la que Rivas trataba de evitar su extradición. 

Abraham respaldó de esta manera la decisión anterior del magistrado Philip Stewart, quien en octubre pasado dio luz verde en la Corte Local de Nueva Gales del Sur para que la chilena fuera entregada a la justicia de su país.

Adriana Rivas, de 68 años, quien se encuentra detenida en Sídney desde febrero de 2019, escuchó por teleconferencia el dictamen de la jueza Abraham, quien dijo que

Rivas está acusada en Chile del secuestro agravado de siete personas mientras trabajaba para la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), la policía secreta de Pinochet durante los años 70.

Entre ellos se encontraba Víctor Díaz, secretario general del Partido Comunista desaparecido en 1976.

Según las acusaciones, Rivas era miembro de la Brigada Lautaro que operaba en el cuartel Simón Bolívar.

Ella niega todos los cargos en su contra.

Los abogados de Rivas habían reclamado su libertad y la revisión de la decisión del magistrado Stewart de extraditarla en una solicitud con 548 argumentaciones.

Entre ellas, Rivas aseguraba que Stewart erró en su determinación de extraditarla.

Su abogado Frank Santisi alegó, entre otras cosas, que el magistrado no consideró que la Ley de Amnistía decretada en Chile durante el régimen de Pinochet “no ha sido anulada por ninguna ley parlamentaria” y que el magistrado aplicó un “enfoque ciego del asunto”.

El letrado Santisi argumentó además en una audiencia en abril ante la jueza Abraham que se está “invitando a Australia a participar en el ejercicio de enjuiciamiento de algo que no es procesable” y que va “en contra de la propia Constitución de Chile”.

El representante de la fiscal general de Australia, Trent Glover, aseguró en documentos presentados en la corte que las alegaciones de Rivas “no tienen validez” y que su extradición “es completamente ortodoxa y los requisitos para que sea entregada se cumplen fácilmente”.

Glover dijo en la audiencia de abril que el posible tema de inconstitucionalidad por la Ley de Amnistía es un «asunto que concierne a los tribunales chilenos» y que no afecta el proceso de extradición.

El letrado de la fiscalía alegó además que el magistrado Stewart en su decisión del 29 de octubre “abordó los argumentos de la Sra. Rivas en contra de su extradición de manera cuidadosa y completa”.

Los representantes de la Campaña Nacional por la Verdad y la Justicia en Chile – Australia, indicaron en un comunicado su “gozo y satisfacción por la determinación de la Corte Federal de Australia, confirmando una decisión anterior del Magistrado Stewart de extraditar a Adriana Rivas a Chile”.

“Si la extradición de Rivas procede como debería, la justicia estará en manos del sistema judicial chileno”, declaró la organización.

El papel de la Dirección de Inteligencia Nacional, DINA

El abogado Santisi defendió en su día que el material presentado en la solicitud de extradición “es insuficiente y no demuestra que la DINA fuera un grupo ilegal, ni si Rivas estaba presente en el Cuartel Simón Bolívar cuando ocurrieron los presuntos delitos».

El abogado también hizo referencia a que el magistrado no tuvo en cuenta la historia de Chile: «No se puede no intentar entender la historia y cuáles fueron los poderes que representaba la DINA», y destacó que la organización podría ser considerada como la “ASIO de Australia o la CIA estadounidense” por lo que las presuntas víctimas “no fueron detenidas ilegalmente, fueron arrestadas”.

Por su parte, Glover insistió en que, según la documentación presentada por Chile, “Está claro que (la DINA) era una organización secreta ajena a la ley y que el centro Simón Bolívar se describe como un centro de exterminio”.

Glover insistió en que según las evidencias presentadas por Chile se puede concluir que Rivas “era agente y que participó activamente en ese grupo”, algo que Rivas niega.

El magistrado Stewart, quien inicialmente dio luz verde a la extradición de Rivas en la Corte de Nueva Gales del Sur, dijo en su momento que se sentía “satisfecho” con la información presentada en el requerimiento de extradición de Chile, al tiempo que confirmó que la DINA sería considerada como un “grupo criminal” según las leyes del estado de Nueva Gales del Sur.

Sin embargo, los letrados de la chilena cuestionan este principio de la “doble criminalidad”, necesario para que se realice la extradición.

¿Cuáles son los pasos siguientes?

La batalla por la extradición de Rivas puede tardar más, ya que Rivas puede llevar su proceso de apelación hasta el Tribunal Superior de Australia, y el Fiscal General de Australia es quien que debe dar la orden final de extradición de Rivas.

Un proceso de extradición anterior, el caso de Dragan Vasiljković, un exlíder paramilitar serbio que fue extraditado a Croacia en 2015, tomó nueve años después de su arresto en Perth.

Por ESTHER LOZANO,  SBS SPANISH

Foto Portada : Adriana Rivas during the 2013 interview with journalist Florencia Melgar. Source: SBS

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