Ambiente Chile

Minería en Área Protegida y territorios indígenas

Las zonas mineras de Chile, de a poco se han convertido en zonas de sacrificio, a causa de las consecuencias ambientales y sociales que trae consigo la explotación minera. Ejemplo de esto son las poblaciones de Caimanes, El Melón y Antofagasta, entre otras.En esta lógica, existen en Chile figuras legales que permiten la exploración y explotación de zonas protegidas y territorios indígenas, como es el caso que relataremos a continuación

Andex Minerals y Proyecto de Exploración Anocarire

Como es bien sabido, nuestro país se ha desarrollado en base a un modelo extractivista, entendido como un conjunto de actividades de explotación de los recursos naturales para ser vendidas a países de economías centrales como China y Estados Unidos. Las zonas mineras de Chile, de a poco se han convertido en zonas de sacrificio, a causa de las consecuencias ambientales y sociales que trae consigo la explotación minera. Ejemplo de esto son las poblaciones de Caimanes, El Melón y Antofagasta, entre otras.En esta lógica, existen en Chile figuras legales que permiten la exploración y explotación de zonas protegidas y territorios indígenas, como es el caso que relataremos a continuación. Hoy -cuando estamos en proceso de crear una nueva constitución- es fundamental poner sobre la mesa este modelo, incompatible con el buen vivir.

Arica y Parinacota: en la mira de la explotación

Actualmente, en la región de Arica y Parinacota la minería está representada por Quiborax, empresa que extrae bórax desde 1989 en pleno Salar de Surire, siendo considerada una de las tres principales productoras de ácido bórico a nivel mundial. El 2010 entró en funcionamiento Pampa Camarones, faena de mediana minería que produce cátodos de cobre y que se ha mantenido con labores intermitentes y problemas económicos a su haber. El resto corresponde a pequeña minería artesanal y a la empresa Imerys, que extrae diatomita. Cabe destacar que el sector minero en la zona representa sólo un 8% del PIB regional, donde el 2,7% corresponde a las faenas mineras y el 5,3% a personal ariqueño en turnos de las grandes mineras de las regiones vecinas.  

A partir del primer gobierno de Sebastián Piñera (2010-2014), se desplegó un discurso político promoviendo la minería como un salvavidas económico para la región, históricamente relegada del desarrollo nacional. Desde entonces, han ingresado proyectos de exploración y explotación minera de la mano de grandes empresas como Southern Copper Corporation (Grupo México) y las canadienses Rio Tinto y BHP Billiton. A esto se han sumado proyectos energéticos como termoeléctricas y embalses, y la desafectación de varias hectáreas de Áreas Protegidas para cederlas a la minería.

Las promesas de desarrollar la minería en Arica y Parinacota también han provocado el descontento de las comunidades que habitan los territorios concesionados, y que vislumbran la destrucción de sus medios de vida tal como ha pasado en las zonas mineras del país.  En la actualidad se mantienen fuerte dos proyectos de exploración que ingresaron sin pasar por evaluación ambiental ni consulta previa: Cerro Marquéz y Anocarire, ambos emplazados en cerros sagrados para las comunidades indígenas aymaras.

Proyecto de exploración Anocarire: minería en un cerro sagrado

El cerro Anocarire, ubicado a 5.050 msnm, en la precordillera de las comunas de Camarones y Putre, es considerado un Mallku sagrado por las comunidades aymaras que habitan el sector, y alberga al menos 34 mesas de agua o ceremoniales. 

En sus faldeos, junto al antiguo volcán de Orcotunco y del Cerro Marqués, se origina la quebrada de Codpa o Vítor, con una longitud de 110 km hasta desembocar en la costa. En sus cercanías existen varios poblados y caseríos como Macusa, Parcohaylla, Quilcuna, Ancacolla, Chaya, Castilluma, Lagunilla, Aico y Caracota, entre otros, donde se practica la ganadería de llamas y alpacas, y la crianza de vacas y toros. Estas se abastecen de las aguas de vertiente y de los bofedales que rodean el Anocarire.

En el año 2017, la empresa canadiense Andex Minerals Chile SpA dio inicio al “Proyecto de Exploración Anocarire”, que hasta el año 2018 realizó 17 sondajes, perforando 1.614 metros en busca de oro y plata en el cerro Anocarire. Actualmente, se encuentran realizando 5 nuevos sondajes y son propietarios de 9 concesiones de exploración y explotación otorgadas por SERNAGEOMIN, que abarcan todo el Anocarire, parte de la Reserva Nacional Las Vicuñas y Reserva de la Biósfera Lauca, además de estar íntegramente dentro del Área de Desarrollo Indígena (ADI) Alto Andino Arica y Parinacota.

En el año 2018, la presidenta de la Comunidad Indígena de Umirpa, Marcela Gómez Mamani realizó dos denuncias por sondajes mineros realizados en el cerro Anocarire. La primera fue ante la Dirección General de Aguas (DGA), donde expuso que la empresa Andex Minerals Chile SpA extraía aguas del bofedal de Ventanane con un certificado de propiedad irregular a nombre de Ceferino Choque García, misma persona que hoy les brinda el Permiso de Ocupación y Tránsito. En la segunda denuncia, realizada ante la Superintendencia de Medioambiente (SMA) de Arica, se acusaba además la afectación a sitios ceremoniales y arqueológicos mediante el arrastre de material particulado, el desvío de causes de agua, impactos en la flora y fauna, incluida la muerte de camélidos por contaminación ambiental, acústica y afectación a la calidad de vida.

Extracción de aguas en el bofedal de Ventanane (2018). Foto de Marcela Gómez Mamani

La respuesta de la DGA fue favorable y la empresa no ha vuelto a utilizar aguas de Ventanane. Sin embargo, la extracción de aguas dejó impactos negativos que se pueden apreciar en la superficie seca del sector. Por su parte, la SMA demoró dos años en responder, y en marzo de 2020 declaró que, según los antecedentes revisados, el “Proyecto de Exploración Anocarire” no cumple las características para ser evaluado ambientalmente por el Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) y puede continuar labores.

En el año 2020, Andex Minerals retomó el proyecto, con la ejecución de seis nuevos sondajes, ante lo cual el Colectivo Wila Pacha junto a la Presidenta de la Comunidad Indígena aymara de Umirpa, realizaron un terreno hasta el Anocarire, con el fin de recolectar información sobre los trabajos de la minera. Se pudo observar que la minera está obstruyendo un camino comunitario y además realizó un nuevo camino a través del cerro, dañando llaretas y queñoas. En el camino hacia los sondajes, personal de Andex Minerals impidió nuestro paso, alegando que estábamos en su propiedad, sin embargo, logramos llegar a la cima por un camino aledaño, desde donde se pudo evidenciar que la empresa está generando graves impactos al remover grandes cantidades de tierra para realizar más caminos y plataformas para sus sondajes. 

Ante esto, en diciembre de 2020, se interpusieron dos nuevas denuncias ante la SMA de Arica, señalando los daños ambientales y porque existen al menos dos sondajes que generan dudas respecto a su ubicación dentro de la Reserva Nacional Las Vicuñas. Por su parte, la Comunidad Indígena aymara de Umirpa interpuso un Recurso de Protección ante la Corte de Apelaciones de Arica, el que fue rechazado en junio del 2021 sin embargo el 31 de agosto esta sentencia fue revocada por la Corte Suprema de Santiago (rol 42563), acogiendo el recurso de protección interpuesto por la Comunidad Indígena Aymara de Umirpa y sus miembros, en contra de Andex Minerals Chile SpA. Con esto “se ordena la paralización del proyecto mientras no obtenga la aprobación medioambiental correspondiente, para lo cual deberá ingresar el Proyecto al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental”.

Llareta y queñoa dañadas en el camino minero (diciembre 2020). Fotos Colectivo Wila Pacha
Sondaje minero en la cima del cerro Anocarire (diciembre 2020). Foto Colectivo Wila Pacha

Minería en Áreas Protegidas de la región de Arica y Parinacota

En la región existen cuatro áreas protegidas por el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado (SNASPE): el Parque Nacional Lauca, el Monumento Natural Salar de Surire, la Reserva Nacional Las Vicuñas y el Monumento Natural Quebrada de Cardones. Las tres primeras fueron delimitadas mediante el Decreto Nº29 del Ministerio de Agricultura en 1983, y al año siguiente, pasaron a formar parte de la Reserva de la Biósfera Lauca, denominación otorgada por la UNESCO.

El Parque Nacional Lauca fue creado en 1970 con fines de conservación y turísticos, pero en 1983, y al amparo del Ministerio de Agricultura y del Código de Minería, se desafectaron más de 382 mil hectáreas. Así, se modificaron sus límites, reduciendo su superficie y creando en ella dos nuevas categorías de manejo: Reserva Natural Salar de Surire y la Reserva Nacional Las Vicuñas, zonas que además fueron declaradas de “interés científico para fines y actividades mineras” (Decreto Supremo Nº 36 del Ministerio de Minería). Esto significa que cualquier labor minera que se desee efectuar, debe ser autorizada previamente por el presidente de la república. A pesar de ser Áreas Protegidas y territorios aymaras, esto es posible porque el Código de Minería posee rango constitucional y prevalece sobre la Ley indígena.

La primera autorización de realizar actividades mineras dentro de un área protegida fue en 1989, cuando se le concedió a Quiborax S.A. el permiso para iniciar labores en el Monumento Salar de Surire bajo una serie de exigencias ambientales. Esto generó el gradual desplazamiento de las comunidades indígenas del sector.

Posteriormente, en 1996, se desafectaron 382.117 hectáreas de la Reserva Nacional Las Vicuñas, para las concesiones mineras de Catanave, de la Compañía Minera ASARCO S.A., en asociación con el Grupo Luksic. ASARCO quebró y fue comprada por el Grupo México, reviviendo en el año 2009 el Proyecto de exploración Minera Catanave. Este proyecto de plata y oro, fue aprobado por el SEA el 2011 a pesar del rechazo de las comunidades indígenas de Ticnamar, Guallatire y Putre, quienes organizaron diversas manifestaciones y presentaron un Recurso de protección que fue rechazado por la Corte Suprema y que permitió que la exploración se llevara a cabo ese mismo año.

En el año 2010, Sebastián Piñera anunció un plan para desafectar entre el 5% y 15% de la superficie del Parque Nacional Lauca, propuesta promovida y firmada por el Ministerio de Minería, que planeaba excluir y desafectar 43.361 hectáreas, dejando sin efecto el SNASPE e incumpliendo los compromisos asumidos por Chile con la Convención de Washington y con el Pa­trimonio Mundial de las Naciones Uni­das (INDH, 2015). El plan quedó sin efecto, sin embargo, evidenció la pretensión de abrir nuevamente las áreas protegidas a la minería.

En el caso del “Proyecto de Exploración Anocarire”, la empresa Andex Minerals, ha declarado en sus tres informes de inicio de actividades ante Sernageomin, que no está realizando trabajos dentro del área protegida Reserva Nacional Las Vicuñas. Esto fue reafirmado por CONAF, basándose en la delimitación gráfica de la Reserva obtenida de Bienes Nacionales, encargado de determinar los límites del SNASPE. Sin embargo, la representación cartográfica es sólo de carácter referencial, tal como indica la página de la Infraestructura de Datos Espaciales (IDE) del Ministerio de Bienes Nacionales:

“…La información entregada corresponde a una representación cartográfica liberada en función del principio de transparencia, y bajo ninguna circunstancia debe ser considerado como una publicación oficial del Estado de Chile. Este material sólo posee carácter referencial y no debe ser utilizado para realizar trabajos que requieran precisión geodésica”

Mediante solicitud de Ley de Transparencia, Bienes Nacionales informó que no existen planos georreferenciados para la unidad denominada Reserva Nacional Las Vicuñas. Por su parte, CONAF menciona que los límites oficiales de la Reserva otorgados por el Decreto Nº29, no han sido comprobados ni rectificados. De este modo, se abren dudas sobre los reales límites de la Reserva Nacional Las Vicuñas.

Actualmente existen tres representaciones gráficas oficiales de la Reserva Nacional Las Vicuñas. Dos de ellas son de libre descarga desde las páginas del IDE; una perteneciente a Bienes Nacionales, y otra del Ministerio de Agricultura. La tercera es de un Plan de manejo de la Reserva creado por CONAF. Al contrastar esta información con la ubicación de los sondajes, entregada por Andex Minerals, se obtienen cuatro diferentes resultados:

1)     Basados/as en la información de Bienes Nacionales, no hay sondajes dentro de la Reserva Nacional Las Vicuñas, pero sí dentro del Área de Desarrollo Indígena (ADI).

2)     Basados/as en la información del Ministerio de Agricultura, hay 2 sondajes dentro de la Reserva Nacional Las Vicuñas y dentro del ADI.

3)     Basados/as en la información del Plan de Manejo de CONAF, hay 2 sondajes dentro de la Reserva Nacional Las Vicuñas, y dentro del ADI.

4)     Basados/as en la información del Decreto Nº29, de realización propia, dentro de la Reserva Nacional Las Vicuñas, y dentro del ADI.

Mapa: Ubicación de las concesiones y sondajes de Andex Minerals en contraste con los límites de la Reserva Nacional Las Vicuñas. Elaborado por Colectivo Wila Pacha

De este modo, no es posible afirmar categóricamente que los sondajes y caminos están fuera de la Reserva Nacional Las Vicuñas, ya que la información de los servicios públicos no es estricta.

Por otra parte, los sondajes que se encuentran fuera de la Reserva Nacional Las Vicuñas y Reserva de la Biósfera Lauca, se ubican en un área de amortiguamiento o área buffer de la misma Reserva, cuya importancia ambiental se define por compartir el mismo tipo de ecosistema protegido, lo que está definido en el Marco Estatutario de las Reservas de la Biósfera de la UNESCO. Es justamente en esta zona, donde se ha realizado el mayor daño a las especies de flora protegida como llaretas y queñoas, algo de lo que CONAF tiene conocimiento, comprometiéndose a realizar un Informe para ser enviado a policía local.

Consideraciones finales

Desde una perspectiva ambiental, la apertura de una faena minera en el Mallku sagrado de Anocarire podría generar un grave impacto en la disponibilidad hídrica de la cuenca hidrográfica de Camarones. En efecto, el desecamiento de los bofedales de Ventanane, ubicados en los faldeos del cerro Anocarire, son una evidencia clara de los primeros perjuicios que ha dejado la extracción de aguas de esta empresa, lo que demuestra que, a diferencia de lo que plantean las empresas mineras, la etapa de exploración no es inocua, y sí ha generado graves impactos ambientales a nivel local.

Ante las múltiples irregularidades evidentes en el proyecto y la ineficiencia de las instituciones locales como CONADI, CONAF, Bienes Nacionales y el Servicio de Evaluación Ambiental, el Recurso de Protección se vuelve una vez más la estrategia a utilizar por las comunidades. Si bien este se perdió en Arica, la Corte Suprema de Santiago resolvió que Andex Minerals está vulnerando el Derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación (Art. 19, Nº8, Constitución Política) y la empresa debe parar. La cercanía de las exploraciones a un Área Protegida fue crucial para esta sentencia.

Un grave hecho aún sin resolver, es respecto a los límites de la Reserva Nacional Las Vicuñas. De acuerdo a la información presentada por Andex Minerals, el sondaje más cercano se ubicaría a 20 km de ésta, sin embargo, en base a la investigación del Colectivo Wila Pacha, sí hay sondajes dentro de los límites de la Reserva. Actualmente existe una denuncia en la SMA por este hecho, y la única respuesta ha sido otorgada por CONAF, alegando que su institución no se hace cargo de la rectificación de dichos límites.

En el actual contexto de pandemia, la reactivación económica nacional planteada desde el Gobierno tiene como base la profundización del extractivismo, donde los territorios indígenas continúan en la mira de las empresas transnacionales, de la mano de las instituciones del Estado, que han jugado un rol crucial en el control de los recursos en la zona andina, vulnerando sistemáticamente los Derechos de los pueblos indígenas.

No es primera vez (ni la última) que una empresa minera realiza sondajes sin consentimiento previo, libre e informado de las comunidades indígenas, por lo que es crucial que éstas unan sus fuerzas para la protección de sus derechos territoriales. Las acciones emprendidas por las comunidades involucradas en el caso del cerro Márquez pueden ser ejemplo, tomando en consideración las similitudes que existen entre ambos conflictos.

Artículo enviado por Colectivo Wila Pacha y Fundación Relaves, September 2021.

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