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“Colombia”

Colombia tiene la oportunidad de escoger por primera vez a un presidente de izquierda, pero no nos confundamos, Petro no es ni pretende ser socialista o comunista, es más, ve como un modelo a seguir al gobierno de Boric

Ad portas de la segunda vuelta presidencial en Colombia siempre me he preguntado qué hubiera sucedido con la historia política del país caribeño, y de América Latina en general, si no hubieran asesinado al candidato presidencial Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948. Las expectativas puestas en un posible gobierno de Gaitán eran tan altas, que el pueblo salió enardecido a destruir todo al enterarse del crimen de su líder, y esa violencia continuó hasta el día de hoy…

Jorge Eliécer Gaitán fue un abogado y político del ala más “progresista” del Partido Liberal Colombiano, también fue alcalde de Bogotá, congresista y ministro de Educación y Trabajo, además iba a ser el candidato oficial del partido para la elección presidencial de 1950. Lejos de ser un “socialista” como lo tildaban sus adversarios, Gaitán puede considerarse como un líder carismático de pensamiento populista-desarrollista. Estaba consciente de la enorme brecha social que dividía a su país y que, entre otras cosas, era necesario implementar una reforma agraria para mejorar la productividad de los campos. Esto no debió haber sido del agrado de muchos latifundistas, ya sea tanto conservadores como liberales. Con esa y otras medidas sociales firmó su condena a muerte.

Su asesinato produciría violentas protestas populares conocidas como “El Bogotazo”, y luego a nivel nacional iniciando un periodo sangriento en la historia del país conocido como “La Violencia”, una verdadera guerra civil, desde donde surgirían luego las FARC. Las hipótesis sobre el crimen han mutado: desde la teoría del asesino solitario (Juan Roa habría sido una especie de Harvey Lee Oswald) hasta que fue producto de una conspiración internacional donde la CIA habría actuado junto a los conservadores para evitar la llegada del “Socialismo” al poder en Colombia, aunque Gaitán también resultaba incómodo al interior del propio partido Liberal. (también había sido el único político que defendió a los trabajadores de la United Fruit, empresa transnacional de EEUU, de los abusos y matanzas que se cometían contra ellos). Su crimen provocó una violenta reacción popular con la correspondiente represión gubernamental. Posteriormente, los enfrentamientos se extenderían a otras regiones del país dejando miles de muertos.

El resto de la historia ha sido una continua alternancia en el poder entre los grandes partidos (liberal y Conservador), con unos liberales cada vez más derechistas y defensores de la oligarquía, impidiendo que terceras fuerzas políticas pudieran competir por gobernar el país. Hoy, más de 70 años después del magnicidio de Gaitán, Colombia tiene la oportunidad de escoger por primera vez a un presidente de izquierda, pero no nos confundamos, Petro no es ni pretende ser socialista o comunista, es más, ve como un modelo a seguir al gobierno de Boric. Lo que más complica a la campaña de Petro es su intención de retomar los Acuerdos de Paz que encabezó el ex presidente Juan Manuel Santos, principalmente, porque para parte de la población aquel tema ya quedó zanjado con el plebiscito que propuso el propio Santos y que se perdió debido a la enorme campaña de Fake News que llevó a cabo la ultraderecha liderada por Uribe. El otro tema álgido, y que la derecha ha sacado a relucir hasta el cansancio, es el pasado guerrillero de Petro en el M19, aunque esas fuerzas se auto disolvieron hace más de 30 años y muchos de los ex guerrilleros terminaron por ingresar a la política como diputados y dirigentes locales para luego ser masacrados por los paramilitares de la ultraderecha.

Masivas protestas contra el gobierno derechista de Uribe durante el estallido de 2021 Foto : @oxi.ap

Donde si hay semejanzas entre Petro y Gaitán es que, aunque ambos apelan al Pueblo, ninguno puede ser catalogado como un populista outsider: como Gaitán, Petro también fue alcalde de Bogotá, luego parlamentario y senador. La sorpresa se dio por el lado de la derecha, ninguno de los candidatos del gobierno y el Uribismo pasó a segunda vuelta, quien sí lo hizo fue el empresario Rodolfo Hernández, un verdadero outsider que se define como apolítico y tiene un discurso anticorrupción, Hernández es un derechista populista con un mensaje ambiguo y escaso de contendido que no ha querido debatir con sus opositores y ha realizado su campaña por Redes Sociales, especialmente TikTok, (una suerte de Franco Parisi colombiano). El escaso apoyo a los candidatos tradicionales se debió, en gran parte, a que no pudieron desligarse del oscuro legado del presidente Duque: desigualdad social, problemas económicos (un nivel de pobreza del 40%), y crímenes y violaciones a los DDHH ocurridos durante el Estallido Social de Colombia de 2019 (quizás por eso era tan amigo de Sebastián Piñera).

El eventual triunfo de Gustavo Petro ahora se ve cuesta arriba porque el candidato habría “tocado techo” en la intención de votos y no tiene de dónde obtener más apoyo, en cambio Hernández tendrá todo el apoyo de los demás candidatos que no pasaron a segunda vuelta, de los partidos tradicionales, de los latifundistas, del Uribismo y de una sociedad que no está acostumbrada a votar por la izquierda. Si logra ganar será un triunfo verdaderamente histórico, aunque el congreso estará dominado por Conservadores y Liberales. Tal vez sea el momento de que Colombia retome la senda de transformaciones sociales en democracia que quedó truncada ese fatídico 9 de abril de 1949.

Por Cristián Martínez Arriagada, Cientista Político

Foto portada : @oxi.ap

A la opinión del Cientista político Cristián Martínez Arriagada,  agregamos «Gustavo Petro no es de izquierda, es de centro» 1, 2 y 3

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