
Escribe Cristián Martínez Arriagada
Durante la madrugada de este sábado 3 de Enero, las FFAA de Estados Unidos secuestraron a Nicolás Maduro y su esposa en Venezuela, para que sean juzgados en un tribunal en Nueva York acusados de “narco-terrorismo”. Con este acto, Trump acaba de dar la última estocada a los organismos internacionales como la OEA y la ONU, instituciones que han perdido todo su sentido y actualmente solo sirven para darle trabajo a actores políticos en decadencia, como Michelle Bachelet y su intento de ser la secretaria general de la ONU.
Ninguna de estas instituciones se pronunció antes de este hecho, ni tampoco salió a criticar el papel de Trump. En el caso chileno, José Antonio Kast salió a celebrar el secuestro, mientras que Boric llamaba inocentemente al multilateralismo: «Chile reafirma su adhesión a principios básicos del Derecho Internacional, como la proscripción del uso de la fuerza, la no intervención, la solución pacífica de las controversias internacionales y la integridad territorial de los Estados. La crisis venezolana debe resolverse mediante el diálogo, y el apoyo del multilateralismo, y no a través de la violencia ni la injerencia extranjera».
Lo que no entienden es que la decisión de Trump de atacar a Venezuela no se debe a su deseo de “Restablecer la Democracia y acabar con el Chavismo”, sino que lo mueve el negocio del petróleo, desea privatizar la producción del crudo venezolano, petróleo que fue nacionalizado en 1976, gracias a un acuerdo transversal de las fuerzas políticas de entonces. Lo de Trump recuerda lo que hizo George W. Bush cuando invadió Irak con el pretexto de darles Democracia a los irakíes, y aprovechó de privatizar el crudo y dárselo a empresas privadas como Chevron, ExxonMobil, etc.
Mientras tanto, desde su dorado exilio, la oportunista Corina Machado, hoy reclama que les deben entregar el poder a ella y al presidente-títere Edmundo González. Señala que este último debe asumir de inmediato como presidente y comandante de las FFAA venezolanas. Al mismo tiempo llama a “defender la soberanía de Venezuela”, sin embargo, apoya la violación de esa misma soberanía por parte de EEUU. Cuando le preguntaron al matón Trump por Corina Machado, dijo que no la conocía.
El mafioso de las corbatas largas señaló que pretende una Transición segura en Venezuela, sin aclarar cómo será esa transición ni a quién pretende entregarle el poder. Ni cómo gobernará este nuevo “protectorado”, ni por cuánto tiempo. Sin embargo, en Chilezuela, la comunidad de torpes e ignorante venezolanos salió a celebrar por “su libertad” alzando banderitas de Venezuela y de EUU, sin entender que Trump pretende convertirlos en yanaconas y quedarse con las riquezas y recursos naturales de su país.
Quien conozca mínimamente sobre procesos de Transición, sabe que ésta se basa en una larga negociación tanto de las fuerzas que pretenden dejar el poder como por las fuerzas o coalición que busca asumir el poder. En este caso, las fuerzas chavistas requieren de un interlocutor con quienes negociar, pero al frente solo está la Machado, quien cree que ella merece tomar el gobierno venezolano, ni siquiera está claro si las fuerzas anti chavistas serán capaces de coordinarse para organizarse como gobierno, y si podrán hacerle frente a las pretenciones imperialistas de EEUU.
La pregunta que queda rondando es ¿cuál será el siguiente objetivo del matón del barrio? ¿acaso el presidente Petro en Colombia? ¿La presidenta Sheinbaum en México? El secretario de Estado, Marcos Rubio, hijo de cubanos en el exilio, buscará que Trump realice una operación militar en contra de Cuba, intentará derrocar ese gobierno, y acabar con los logros de la Revolución. Y quizás busquen una justificación tan burda como lo que han hecho contra Venezuela.
En la conferencia de prensa del Viejo y mañoso de Trump quedó claro que su principal interés fue apoderarse de la riqueza venezolana. Con su típica desvergüenza, señaló que ahora “Vamos a venderles petróleo a China en grandes cantidades”. También dijo algo que nos afecta directamente: “Apoyé a los que ganaron en Chile, Argentina y Honduras”. Sería interesante que, antes de asumir, Kast aclarara qué significó el apoyo de Trump en su campaña. Si fue solo un apoyo moral o también implicó un aporte económico, y de cuánto fue ese monto”. Porque sabemos que en América Latina EEUU no solo ha cambiado gobiernos mediante una invasión, también lo ha hecho mediante apoyos económicos, baste recordar la campaña de 1964 de Frei Montalba y la ayudita que recibió de la CIA en esos años.



